«Pepa Hoffmann es muy clasista y racista. (…). Trata a las mujeres de maracas,negras y perras»

Desde hace días la Pepa Hoffmann está en la palestra nacional, primero por ser una férrea opositora a beneficios estatales para la gente, y luego por oponerse al retiro del 10% de las platas de las AFP, propiedad personal de todos los trabajadores de Chile: sus fondos.

Esta semana volvió a la polémica por un furioso enfrentamiento contra la Nata Valdebenito, en donde la «orgullosamente blanca» (como se autodenominó la Pepa, en un grupo de FB) le criticó por el lenguaje entre mujeres. ¿Pero no fue la misma Pepa quien años atrás trataba como el ajo a las mujeres que no eran blancas y trataba de «maracas» a las que pensaban distinto a ellas?

Lily Zúñiga, alias la «negra tatuada» y que se desempeñaba como ex Jefa de Prensa de la UDI, lanzó su libro «Imputada». Ahí detalla ciertas peripecias que le tocó pasar en la llamada casona de calle Suecia, sede central de la UDI. Ahí vio y vivió situaciones en donde están «metidos» miembros históricos del partido. En el libro, cuenta mil atados, pleitos, curaderas y varios duros intercambios de opiniones.

En uno de sus episodios la Lily recuerda cuando el actual líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, fue Jefe de bancada de los gremialistas, por allá en el 2008, período donde debió enfrentar una complicada situación.

Las palabras de Lily: «Era el 2008 y la PDI realizó un decomiso de drogas en un motel de San Antonio. Los Diputados Hoffmann y Torres se encontraban en el interior. La PDI había enviado un informe a la jefatura de la UDI porque habían encontrado a esos dos diputados con drogas».

En sus relatos, la Lily no hace más que tocar más profundo lo que alguna vez contó a barnices, como la discriminación, machismo, acosos y rivalidades de poder que se viven en la UDI.

Al referirse a la diputada Hoffmann Por ejemplo, de la diputada María José Hoffmann escribió lo siguiente: “Siempre ha sido una mujer muy clasista y racista. (…). Solía usar calificativos groseros, como maraca y perra, para dirigirse a las mujeres que no eran de su agrado. Para ella, todas eran maracas; confundía ese término, usándolo como sinónimo de víbora”.

Hoffmann está casada con Gonzalo Müller, también miembro de la UDI, licenciado en Derecho y analista político.

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